lunes, 24 de junio de 2013


Todos los días surgen comentarios por parte de mis clientes con frases del tipo:
“No entiendo a la gente”
Lo sorprendente no es el hecho de que no entiendan a su cliente o lo que quiere éste, lo realmente demoledor es la respuesta a la pregunta “Y, ¿qué haces para conseguir entenderle?”La respuesta  suele ser, casi siempre: “Yo Nada! Ellos deberían comprar..."
Si relacionamos una serie de comportamientos que caracterizan al comprador "tipo" actual en una lista, encontraremos unas cuantas con las que todos estaremos de acuerdo y quizás alguna no:
  • Está aburrido o desmotivado.
  • Tiene de todo, pero necesita seguir comprando cosas para sentirse realizado.
  • El acto o acción de comprar es parte de su ocio.
  • Sabe mucho de los productos que compra y se informa antes de ir a la tienda.
  • Utiliza la tecnología para informarse y comprar.
De igual forma la realidad de muchos de los puntos de venta es:
  • asustadizos y desmotivados.
  • Tiene dudas acerca de los productos a vender y es reacio a comprar más productos porque quiere dar salida a los que ya tiene.
  • Entiende la actividad comercial como una mera sucesión de transacciones.
  • Está desconcertado por el ritmo del mercado y espera a que las tendencias se confirmen, perdiendo oportunidades.
  • Cree que la tecnología a el no le aportará nada o poca cosa y estima que su cliente no es usuario de redes sociales o de otras aplicaciones.
Como vemos, se hace difícil buscar conexiones positivas entre las partes que intervienen, compradores y vendedoresSería lógico y muy recomendable para el comercio elaborar una estrategia para conectar con el cliente basándose en lo que busca el cliente atendiendo a las características anteriores, así un guión del plan de acción seria:
  • Empatizar y entender al cliente para buscar su motivación o motor de compra.
  • Ofrecer productos nuevos, o que aporten algo diferente a lo que ya tiene el cliente.
  • Plantear la visita a la tienda como una actividad de ocio.
  • Averiguar el nivel de conocimiento de producto del cliente para adecuar la oferta y los argumentos.
  • Utilizar la tecnología para tener otro espacio común con el cliente, vender y saber dónde se informa el cliente.
Sin embargo, las reacciones de muchos comercios ha sido totalmente contrarias con la consiguiente bajada de sus ventas, evitando cualquier gama de productos que implicase un riesgo, optando por una selección más clásica y de bajo precio, o bien han intentado hacer frente a esta situación vendiendo productos rara vez demandados en el mercado.
Como no, esto ha llevado una ruptura mayor de la relación cliente - vendedor y la consiguiente difícil     reconciliación de ambos.
Para Ganarte al cliente hay que facilitarle el contacto “sin compromiso” con productos que le sorprendan y le descubran nuevas experiencias, en tiendas lo más abiertas posible, sin presiones. Así, interpretará su visita como ocio, y vendrá para divertirse, mientras invierte dinero, no gasta!
Será más fácil así que se inicie una relación, o conversación, que puede continuar en las redes sociales para cerrar el círculo y, a través del conocimiento del producto, de la vinculación emocional y la cercanía fomentará nuevas visitas y nuevas experiencias de compra.
Antes de pecar de soberbios no olvidemos que nuestro cliente tiene muchas opciones para elegir dónde comprar,y que nuestra cartera de clientes es Escasa, cuando menos. 
Aun no se ha inventado la "customer machine”, por lo que debemos mimar a los que ya tenemos, si queremos seguir subsistiendo en este mundo tan frenético pero altamente ilusionante y con grandes oportunidades aun por explorar.
En definitiva, "Nuevas y mejores intenciones para los tiempos que corren con perspectiva de consumidor" porque…
“Si intentas vender como siempre, no compraran como antes".

viernes, 7 de junio de 2013

En realidad no soy nadie para dar consejos. Comencé hace ya muchos años 5 años y llegue a ese punto en el que tal vez tú te encuentras ahora. No tenía ni idea en lo que estaba a punto de meterme. Ahora he visto algo más aunque estoy lejos de saberlo todo sobre emprender. Dar únicamente 10 consejos es quedarse corto pero si tuviera que destacar algunos serian los siguientes:
1. No lo hagas: porque no sabes en lo que te estás metiendo. Como bien dice Javier Casares, "Emprender es una mierda" Vivir gracias a tu propia empresa no es la tarea más sencilla del mundo. Si no estás 100% convencido no vas a sobrevivir.
2. Tu idea no vale nada, compártela: en serio, nadie te la va a robar. Cada vez que la compartes recibirás nuevas ideas y sugerencias para ir mejorándola. Es muy poco probable encontrar una persona que tengo el mismo sueño y esté dispuesta de invertir tanta energía como tú en realizarla.
3. No elijas la primera opción: este consejo es muy genérico pero se aplica tanto a la contratación de personal, alquiler de oficinas, nombre para la empresa, etc. Me he dado cuenta que mirando atrás la primera opción siempre ha sido la más fácil pero nunca la mejor.
4. No contrates a nadie aunque puedas: al principio no tienes ni idea de lo que estás haciendo. Si tú no tienes claro el camino va a ser muy complicado guiar a personas que depende de ti. Contrata cuando hayas encontrado la fórmula que funciona.
5. Las finanzas son lo más importante: olvida lo que he dicho antes si no tienes ni idea de finanzas. No siempre tienes que contratar inmediatamente alguien pero según mi experiencia es complicado encontrar servicios contables y financieros decentes y sobre todo comprometidos.
6. Las cosas por escrito y bien documentadas: somos todos amigos y de buen rollo. La mayoría de las parejas que se casan tampoco no piensan en los problemas cuando todavía están enamorados. Dejarlo todo documentado evita futuros conflictos y posibles juicios.
7. El marketing viral no existe: da igual lo bueno que sea tu producto, web o servicio. Por eso no va a empezar a venderse solo. Promocionarlo no es “sucio” sino necesario. Si piensas que tú eso no lo necesitas estás perdido.
8. Sin apoyo no lo consigues: necesitas el apoyo moral de tu familia y de tu pareja. Lo primero puede ser complicado de conseguir pero sin lo segundo no te lances. En otro caso tienes que asumir que tarde o temprano vais a ir caminos separados.
9. Un inversor no invierte en una página web: necesitas un poco más de “chicha”. Necesitas además usuarios y clientes. Si no demuestras que tu modelo en pequeña escala ya funciona será muy complicado convencer a alguien para que ponga dinero en un concepto.
10. Espérate un poco: no es tan mala idea empezar a trabajar por cuenta ajena antes de lanzarse con su propio proyecto. Pensaba al principio que no pero si te fijas en los emprendedores de Éxito en España muchos si han seguido este camino y les ha ido bien.
Mirando atrás casi se puedo pensar que el no haber conocido de antemano muchas cosas ha sido una ventaja para poder lanzarme sin miedo. Aún así, sabiendo lo que hubiera esperado, lo haría otra vez. Emprender no tiene lógica. Es algo que llevas dentro de ti y tienes la necesidad de hacerlo.

jueves, 25 de abril de 2013

En el futuro no habrá trabajo en el sentido clásico para casi nadie. 

El mundo en el que a uno le contrataba una determinada empresa, para todo el día y para el resto de su vida, se va a acabar. Al menos para la mayor parte de las personas que leen estas líneas.

No va a haber trabajo para ti. solo habrá empleos para profesionales con marca propia.

Empleos creados por ti mismo. Hechos y vendidos por ti. Será tu problema el que otros quieran pagar por tu empleo. Tendrás que ser proactivo e innovador si quieres disfrutar. Es tu empleo, tú eres el producto.

La regla será sencilla. Quien genere más “valor”, a través de su empleo, tendrá más “liquidez“. Más opciones para elegir. Mejores precios. Mejores clientes.

Como no hay activo sin pasivo, lo contrario también será cierto.

Como será tu empleo, tú te organizas las horas que quieres trabajar, el precio al que quieres vender, los temas a los que te quieres dedicar, las vacaciones que quieres tener. Te va a tocar ser emprendedor e innovador, sí o sí.

No podrás vivir del cuento de hacer como si trabajas mientras admites que la empresa haga como si se ocupa de ti.

Recuerda que la diferencia entre el código genético de una persona y el de cualquier otra es menor del 0,0003%. La genética influye más bien poco a la hora de condicionar lo que va a ser de tu empleo.

Tampoco será la inteligencia innata el factor determinante de lo bien o mal que te vaya con tu empleo.

Lo que de verdad marcará la diferencia serán las ganas de aprender, el cultivo de las buenas ideas, el afán de ir a más, la construcción de una personalidad centrada, la profesionalidad como principio irrenunciable, el cultivo de las redes de amistades, el deseo de hacer contribuciones y, sobre todo, la habilidad de venderse bien.

La gente que está en todos sitios “vendiéndose” no se vende bien. Si están en todas partes es porque les sobra tiempo. Si les sobra tiempo es que su trabajo no tiene demasiada demanda. El énfasis en “sobre venderse” es contraproducente. El exceso de “publicidad personal” casi seguro proviene más de un carácter narcisista que de una necesidad técnica. Publicidad es una cosa y venderse a través de una marca es otra.

Habrá que saber venderse creando una marca prestigiosa. Necesitarás tener marca propia para dejar de ser un “nombre” o un “precio” en el mercado de los servicios profesionales.

Las habilidades necesarias para desarrollar tu marca personal serán el rigor de tu trabajo y el sentido comercial con el que eliges a lo que te dedicas y el cómo te haces notar en el mercado. No tendrás más remedio que generar credibilidad y ser auténtico. Las personas que trabajan con corazón de artista tendrás las de ganar. Los falsos se complicarán la vida.

Recuerda que una marca es la socialización de un prestigio. Tendrás que construir tu marca. Primero haciendo cosas que te aporten prestigio porque estén hechas con la calidad que le gusta a tus clientes. Cosas que sean valiosas y escasas para el mercado.
Tendrás que hacer marca también socializando tu prestigio. Haciendo que más gente sepa que eres bueno en lo que haces. No tendrás más remedio que dejar buen sabor de boca en tus clientes para que te recomienden. Tendrás también que moverte con soltura en las redes sociales. Y tener conocidos, muchos conocidos. Gente que te aprecie. Que te recomiende. Que sepa quién eres y a lo que te dedicas.

Y es que ayer había nobles y plebeyos, después patronos y obreros, y mañana lo que habrá serán profesionales con marca personal y profesionales sin ella.

Para que tu marca personal tenga valor tendrás que crear una buena historia sobre tu trabajo, tendrás que aprender a tener una buena puesta en escena, tendrás que construir un buen listado de referencias y será fundamental el que te conviertas en un nodo que emite conocimiento en las redes sociales.

Lo peor para una marca personal es no actuar de forma congruente con su significado. Hacer cosas que no estén a la altura del prestigio personal al que aspiras. Las marcas son como cuentas corrientes. Los ingresos son las actuaciones valiosas; los reintegros son las actuaciones mediocres.

Si te conviertes en una marca perderás en parte tu anonimato. Tus movimientos serán mirados con lupa. Serás objeto de las envidias de más de uno. Tendrás que atar en corto tu ego para que no desarrolles el mal de los “celebrities”. Ese mal es el que hace a la gente arrogante, distante con los que les ayudaron, egoístas y falsos. Si le añades a la arrogancia la ignorancia sobre el comportamiento humano tendrás el compuesto que destruirá tu reputación.

Además de crear una marca propia, tendrás que cultivar las fuentes de energía personal. Como profesional con marca propia, tienes la obligación de brillar, inspirar, magnetizar con energía positiva todo lo que tengas a tu alrededor, hacer que el carisma que llevas dentro reluzca y atraiga. Para eso tendrás que estar lleno de energía.

Tu tiempo es finito. Tu energía personal no lo es. Tendrás que cultivar las fuentes de energía personal con mayor ahínco: la energía física, la energía emocional, la energía mental, y la energía espiritual para que te esta última te proporcione sentido y propósito.

Para crear tu “empleo” tendrás que conquistar las oportunidades que constantemente te van a pedir cita. El homenaje a las muchísimas oportunidades del futuro es preparase para ellas. Haz de tu preparación una obra maestra. Hazte una persona que sepa integrar lo relacional y lo racional de manera natural. Y la visión global con el detalle concreto con igual destreza.

Persigue tu Sueño, disfruta realizándolo , Haz lo que te gusta y no volverás jamas a trabajar...

domingo, 24 de febrero de 2013


Desarrollar permanentemente nuestra capacidad de aprendizaje es uno de los retos más complejos con los que nos encontramos todos (y no sólo los profesionales y directivos) si queremos seguir enfrentándonos con éxito a los retos que nos depara el futuro.

He aquí algunas ideas que yo utilizo y que considero que me son de utilidad. Quizás puedan extrapolarse de forma general aunque creo que sería bueno que cada uno las adaptara a su propio estilo personal.

- Preguntarme constantemente: ¿Qué he aprendido hoy?

- Revisar lo que estoy haciendo imaginando como serán las cosas en el futuro.

- Observar e intentar comprender los comportamientos de mis hijos y de sus iguales.

- Buscar modelos de referentes personales y profesionales, intentando reproducir sus comportamientos.

- Analizar y revisar mis actos analizando sus consecuencias.

- Aprender de otras personas que han vivido situaciones o contextos similares.

- Reflexionar sobre mis sentimientos y actitudes.

- Tomar notas. Ello me obliga a reflexionar y a proponer acciones cara al futuro.

Es evidente que aunque somos probablemente la primera de las generaciones europeas que no hemos vivido una guerra, en contrapartida, somos la que hemos tenido que enfrentarnos a mayores cambios en las formas de comportamiento, de relación etc, condicionados por el desarrollo tecnológico. Una generación que hemos estado, estamos y estaremos exigidos a tener que desarrollar permanentemente nuestra capacidad de aprendizaje. Suerte para todos.


viernes, 15 de febrero de 2013

Los profesionales de ventas y del tele marketing, suspiran hablando de AIDA cuando llega el momento de hablar de técnicas de venta. Pero quién o qué es AIDA?

Es el acrónimo de (A) de Atención, (I) de Interés, (D) de Deseo y (A) de Acción.

En este artículo nos vamos a ocupar de la “A” de Captar la Atención.

Anteriormente mencionamos las habilidades para la venta, y en el primer punto hablamos de establecer la relación. Para lograr establecer esta relación va a ser necesario captar la atención de nuestro interlocutor.

Qué quiere decir captar la atención?

Imagínense la siguiente situación:

- un gran salón
- 500 personas en el salón
- Un escenario
- Un atril
- Un micrófono

Ahora estoy detrás del escenario y alguien me dice que tengo exactamente 60 segundos para convencer a esas 500 personas para que me sigan escuchando 5 minutos más. ¿Qué tengo que decir?

De lo que diga ahora, va a depender que queden 1, tal vez 2, a lo mejor 100 o más personas en nuestro auditorio, y en este momento es donde tengo que captar la atención.
Los norteamericanos llaman “Elevator Pitch”, “Business Pitch” o también “Stadium Pitch” a esta breve introducción.
Desde mi punto de vista, la deficiencia más común es orientar directamente este pitch a beneficios del producto o servicio o a frases hechas sin contenido, tales como “estoy aquí para otorgarle un beneficio….”; “tenemos el mejor producto del mercado”, etc, etc, etc.

Y el otro problema es que en telemarketing no tenemos 60 segundos para captar la atención, con toda la suerte tendremos a lo sumo 15 o 20 segundos para tratar de NO aburrir a nuestro interlocutor, por lo que desperdiciarlos diciendo lo que le han dicho anteriormente medio millón de vendedores telefónicos es una muy mala elección.

Si, Tu, estimada lector/a ha llegado hasta este punto, entonces mi “Elevator Pitch” ha funcionado y he cumplido la primera parte del reto, la “A” de captar la Atención.

Cinco reglas esenciales

Entonces ahora trataremos de enumerar 5 reglas que pueden ayudar a construir un “elevador pitch” para tener las mayores posibilidades de CAPTAR la ATENCIÓN de nuestros interlocutoros.

1) Digamos algo enfocado en el cliente, los problemas que va a solucionar con nuestro producto o servicio o en los beneficios concretos que va a obtener. No enfoquemos el pitch en nosotros o en nuestra empresa.

2) Usemos palabras excitantes y positivas, no nos dejemos tentar por frases hechas ni palabras que suenen impactantes pero que no aporten nada a nuestro interlocutor.

3) No utilicemos terminología que genere o dudas, un buen pitch invita al interlocutor a preguntar sobre el ofrecimiento. Lo último que queremos es que nos hagan preguntas sobre terminología, como “qué es el target?”. Perder la iniciativa durante el “elevator pitch” es lo peor que puede ocurrir. Difícilmente se recupera el control de la llamada y del interlocutor. Siempre preguntemos: “qué entenderán los interlocutores cuando escuchen esto?”.

4) Busquemos diferenciarnos de la competencia. Un buen pitch debería posicionarnos en un lugar diferente que las alternativas a nuestro producto o servicio.

5) Presentemos un beneficio cuantificable. Un buen mensaje de apertura necesita presentar algún beneficio tangible y medible.

A continuación, nuestro ejemplo de "pitch" para la apertura de un cliente potencial ante la oferta de servicios de logística en Hostelería.

“Buenos días, mi nombre es Eduardo y represento a Ehosa, compañía que puede proporcionarle 5 maneras de ahorrar hasta un 10% en sus gastos mensuales de aprovisionamiento de materias primas de alimentación, bebidas, equipamientos productos de limpieza. El modelo Ehosa representa:
1- soluciones en productos de rápida elaboración y mínimo coste.
2- servicio integral de alimentación en tres temperaturas en una única entrega y facturación.
3- amplia gama de productos carnicos, lácteos, vegetales, frescos y congelados a través de un único proveedor y seguimiento semanal de sus necesidades.
4- negociación de partidas por campañas sin necesidad de almacenar la mercancía, gestionando depósitos con entregas semanales en su establecimiento, e información instantánea de la situación de sus productos.
5- Garantía sanitaria a través de las certificaciones de seguridad alimentaria basada en controles de riesgos y puntos críticos ( APPCC ) y de controles de calidad en sus procesos de comercialización, almacenaje y distribución sujetos a los estándares de la norma ISO 9001/2008
Le parece interesante verdad? “

Se cumplen las reglas anteriores en este mensaje de presentación? Qué fortalezas tiene para captar la atención del interlocutor? Innumerables seguro.

En este punto, es el momento de empezar a calificar al comprador y anticiparse a las objeciones que podría tener nuestro ya no tan potencial sino casi cliente Real.

domingo, 10 de febrero de 2013


Hoy necesitamos captar la atención de nuestros clientes potenciales para así conseguir el objetivo mas preciado, una venta, o mejor aun, un compromiso duradero.
Primero establecemos una relación de confianza y respeto, aunque sea básica que es lo que suele ocurrir a través del teléfono, hemos obtenido información que nos permitió calificarlo para poder construir nuestra propuesta de valor, posiblemente antes de pasar a la acción y lograr despertar el deseo.

Si los clientes potenciales están satisfechos con su situación actual, no estarán motivados a cambiar. Así que podemos intentar hacerlos sentir insatisfechos, incómodos. En general la gente actúa más rápido para resolver problemas que para obtener beneficios potenciales.

Una vez que les hayamos mostrado o remarcado los problemas presentes y futuros de su situación, armemos una maravillosa escena de su futuro con nuestros productos o servicios. De esa forma podremos despertar el deseo.

Entre las técnicas posibles para generar o incrementar este deseo podemos:

1- conducirlos a través de una serie de preguntas en las cuales resaltemos sus necesidades.
2 - presentemos información y estadísticas relevantes que motiven al comprador a tomar una decisión inmediata.

La clave de este proceso es que los futuros "colaboradores" sientan que su situación actual es inaceptable o mejorable, y una de las formas de lograr estos es mostrando ejemplos de problemas y soluciones, y fundamentalmente problemas que tal vez ni siquiera hayan considerado anteriormente. Una buena historia e información estadística pueden ayudar notablemente en este punto.

Lo que puede motivar a nuestros compradores es que ellos mismos visualicen la escena de su propio futuro. Entonces no caigamos en la trampa de explicar lo que hacemos o las características de nuestros productos, sino más bien expliquemos a cada prospecto porque los necesitan y porque necesitan éstos y no otros.

Para crear un procedimiento que ayude en el entrenamiento y en la operativa diaria, reunamos a nuestros equipos y tratemos de descubrir entre todos cuales son los puntos de insatisfacción que motivan a los clientes potenciales a comprar. Luego enumeremos los beneficios de nuestro producto o servicio que directamente atacan esos puntos de dolor. Tenemos que lograr que nuestros " futuros colaboradores" comprendan cómo nuestro producto mejorará sus vidas o trabajos.